Thursday, July 30, 2015

Recuerdos coloniales para rescatar nuestra autonomía.




Figura a. Diseño contemporáneo del escudo de armas de la Nueva Zamora de Maracaibo 1, readoptado el 9 de enero de 1965 por acuerdo del Concejo Municipal de Maracaibo, donde se le añaden a los listones, además de la inscripción Muy Noble y Leal, dos fechas: 1634 (año del otorgamiento del símbolo heráldico a nuestra ciudad) y 1965 (año de su readopción), y donde se cambia la orientación tradicional del barco, utilizada en las dos representaciones coloniales encontradas en mi sencilla investigación.


Aprovecharé unos interesantes descubrimientos que hice hace unos días para desviarme un poco de los temas sobre los que usualmente escribo, o mejor dicho, para abordar mis típicas áreas desde una perspectiva distinta.

Unas semanas atrás estaba chequeando el catálogo digital del Portal de Archivos Españoles, específicamente en el Archivo General de Indias 2 (que es el organismo en el que la Corona Española centralizaba y resguardaba todos los documentos importantes sobre sus posesiones de ultramar, y que el Estado Español aún conserva en Sevilla, digitalizando mucha de su información –tienen derecho a llamarme pajúo por eso-) y en dos documentos que encontré, uno militar y otro cartográfico, me di cuenta de unos detalles que podrían pasar desapercibidos en ellos: la imagen del escudo de Maracaibo, tal y como era representado en tiempos de dominación española.

De más está decir que ese hallazgo me emocionó, por ser una pieza largamente olvidada y malinterpretada de nuestra historia. Para quien no lo sepa, Maracaibo tiene un escudo de armas, tal como Venezuela, tal como el Zulia, y el cual por cierto es muchísimo más antiguo que estos otros dos.

Gran parte de los maracaiberos, sino todos, lo han visto alguna vez. Es más, lo ven a diario en señalizaciones en la calle, pero seguramente lo han confundido con alguna especie de logotipo de la Alcaldía de Maracaibo o de algún partido político que la ocupe. Ese escudo con un barco navegando sobre las aguas y flanqueado por dos columnas, el que viste en el encabezado de este artículo (figura a.), es efectivamente nuestro propio símbolo heráldico, y no un invento publicitario de Eveling, Manuel Rosales, Di Martino o Chumaceiro.

La antigua provincia española de Maracaibo fue obsequiada por Real Cédula del Rey Felipe IV del 20 de junio de 1634 (hace 381 piches años) con un escudo de armas 3, consistente, como dije antes, de un navío de velas (carabela, bergantín, fragata o vaya a saber usted qué), navegando y flanqueado por dos columnas. Dicho blasón fue readoptado oficialmente por la municipalidad tras un largo olvido, mediante acuerdo del Concejo Municipal de Maracaibo, del 9 de enero de 1965 4.

Es más que obvio que el barco y las aguas por las que surca simbolizan al gran lago de Maracaibo. Por su parte, a los dos pilares dispuestos a cada lado del barco se los ha tomado en tiempos modernos como una representación de la tan importante barra del lago de Maracaibo (la estrecha entrada de aguas bajas al cuerpo lacustre que lo conecta con el golfo de Venezuela), que no sólo era de difícil navegación, sino que su defensa era fundamental para la estabilidad de toda la cuenca y de los Andes nororientales, sobre todo para mantener a raya a corsarios, bucaneros, filibusteros y piratas ordinarios. Ahora bien, como me ha sido imposible ubicar el texto de la citada Real Cédula en la que se otorga el escudo, esa interpretación simbólica de las columnas, por muy poética y patriota que sea, me parece improbable.

Yo deduzco un significado distinto para ellas, más acorde a los usos del siglo XVII, que se corrobora por estar estas dibujadas, en las versiones coloniales que hallé, con coronas reales en lugar de capiteles, y cintas envueltas a su alrededor, que leen Plus Ultra: “Más Allá”; y es que representan a las columnas de Hércules 5, míticos pilares imaginados por griegos y romanos y supuestamente ubicados en el estrecho de Gibraltar -la unión del antiguo y conocido mar Mediterráneo y el inexplorado Océano Atlántico, que conduce a tierras “más allá”- que en tiempos del imperio colonial español se usaban en distintos escudos de armas (de ciudades americanas como Maracaibo y Veracruz, de los reyes hispanos e incluso hoy en día todavía presentes en el escudo nacional del Reino de España), en conjunción con esa locución latina, como alegoría de su dominio sobre el nuevo mundo 6.

En los siglos de colonia, el escudo de Maracaibo también era usualmente representado junto a los símbolos de la corona española. Por ejemplo, en tiempos de la dinastía Habsburgo, lo representaban con corona real y con el símbolo de la orden del toisón de oro, común en los tiempos de esa familia real 7, y ya en tiempos de Borbón era colocado el escudo de armas de los reyes de esta dinastía sobre el propio nuestro.

En la tardía colonia, la imperial inscripción Plus Ultra impresa en las cintas de nuestras armas heráldicas fueron sustituidas por la frase muy noble y leal, recompensa dada a la Provincia de Maracaibo por la metrópoli española, mediante decreto CCXXXVIII de las Cortes generales y extraordinarias de fecha 21 de marzo de 1813, por haberse mantenido devota a ella y no haberse plegado inicialmente al movimiento independentista venezolano 8, fiel reflejo de que Maracaibo y su sociedad, aisladas de Venezuela y acostumbradas a constituir provincia propia desde 1676 (cuando el territorio de Maracaibo se escindió del de la Provincia de Venezuela, uniéndose a la de Mérida, formando la Provincia de Mérida del Espíritu Santo de Maracaibo, de la cual pasaría a ser su capital y a la cual le daría su nombre) 9, con autonomía y alternando su adscripción institucional durante el período colonial entre Bogotá, Santo Domingo y Caracas, y los virreinatos y capitanías que de estas ciudades dependieron, no se sentían identificadas inicialmente con un concepto de nación venezolana o grancolombiana, sino que pretendían permanecer como parte del imperio y elevar su estatus dentro del remanente de la América española que aun dependía de la península y no se había emancipado, tratando de erigirse en Capitanía General, lo que le permitiría a los maracaiberos ser sus propios jefes en suelos americanos, no teniendo superiores salvo la monarquía misma 10.

El escudo maracaibero señaliza también la hegemonía política, económica y social de la ciudad de la Nueva Zamora de la Laguna de Maracaibo en la cuenca de su lago, la Guajira, Perijá, el extremo más septentrional de los Andes, y el actual Estado Falcón, o sea en el occidente de lo que hoy es Venezuela, ya que en tiempos de control español, ese blasón, si bien fue concedido a la ciudad capital provincial, identificaba igualmente a la Provincia de Maracaibo como unidad, a la que pertenecieron todos los territorios arriba enunciados.

Por tanto, no podemos dejar en la pasividad y desidia del olvido a nuestros símbolos, sobre todo a uno de tal magnitud, y dejar que parcialidades políticas intenten apropiarse de él de una u otra forma, y aún más, me entristece y enfurece sobremanera ver como es tomado con tan poca seriedad por autoridades, supuestos estudiosos y ciudadanos en general, al punto que la imagen más difundida del escudo de nuestra ciudad tiene un craso error en la inscripción que hay en las cintas que rodean sus pilares. Y es que en el listón izquierdo, donde correctamente se debería escribir el año de 1634, esta esparcida y errada versión (es la que encontrarás en Wikipedia 11 y en prácticamente cualquier página de internet, y es incluso la que está colocada en la entrada de la Vereda del Lago) coloca, absurdamente, 1864, una fecha sin sentido.

Algunos dirán que los símbolos son imágenes vacías, telas sin valor, canciones que evocan tiempos gloriosos que nunca existieron. Y no les resto justificación -e incluso entiendo a la perfección, y en ocasiones, apoyo- a quienes queman y escupen banderas por razones políticas, abuchean himnos y se burlan de símbolos. Así como los símbolos tienen un significado abstracto y generan un mensaje de orgullo, las muestras de rechazo a estos también buscan transmitir un mensaje igualmente válido. Son sólo eso, símbolos. Trasladan un concepto, una idea a nuestras mentes, pero no tienen nada de sagrado o intocable. Son representaciones de un Estado, pero no son el Estado.

Pero creo oportuno y conveniente que en una sociedad tan alienada de su identidad, influenciada negativamente por Caracas y Colombia, y cegada de orgullo por tradiciones superfluas y logros mediocres, como lo es la maracaibera, se saque del sumidero del olvido a ciertos símbolos y detalles que realmente importan, como el escudo y como el nombre originario y completo de nuestra ciudad, para que sean apropiados nuevamente por la sociedad en pleno, y se usen como arquetipos de nuestra verdadera identidad: antigua, forjada por mil martillos, pionera de las artes y las ciencias en Venezuela, única y compleja.

En este desafortunado momento histórico que nos ha tocado vivir, es propicio rescatar al blasón de armas de la Nueva Zamora de la Laguna de Maracaibo, como símbolo de la nobleza y potencialidades de nuestra patria zuliana, como recordatorio de que nos lo ganamos por tener desde tiempos remotos una visión política y de futuro diferentes a las de las tierras que nos rodean, por querer que las cosas sean distintas a lo que pretenden imponernos los demás, y usarlo como estandarte de la autonomía histórica y constitucional que nos ha sido arrebatada y que el Zulia tanto necesita. En estos tiempos de carestía y anarquía, es más que idóneo que el Zulia pueda auto-gobernarse, dentro de la federación venezolana, administrando sus propios recursos y no viviendo de las migajas que nos lance la tiranía del Valle de Caracas, y nuestro escudo puede ser potente heraldo de ese destino que nos corresponde.

Entonces, paso a mostrarles aquello de lo que tanto les he hablado; he aquí la evolución histórica del escudo de Nueva Zamora de Maracaibo:



Figura b. Escudo de la Nueva Zamora de Maracaibo, extraído de mapa del área del lago de Maracaibo, intitulado: "Discrezión de la laguna de la ciudad de Maracaivo, sacada por escala plana y petipie de leguas castellanas, con las ciudades, pueblos, balles, puertos, barras, fuersas y castillos que enzierra en sí por el ABC", fechado en 1699 12, durante el reinado de Carlos II de Habsburgo, Rey de España, ceñido con corona, y rematado con el pellejo y vellón dorado de una oveja, símbolo de la Orden del Toisón de Oro, distintiva de dicha dinastía real.




Figura c. Blasón de la Nueva Zamora de Maracaibo, dibujado en el encabezado de un documento intitulado: “Estado que manifiesta la fuerza, clases y estatura con que se halla el citado cuerpo (en referencia al Cuerpo de Infantería Veterano de Maracaibo) y relación del vestuario que necesita por fin del año 1790”, fechado en Maracaibo, a 22 de junio de 1789 13, reinando Carlos IV de Borbón, Rey de España. Nótese la inscripción Plus Ultra en los pilares, así como las coronas que fungen como capiteles de estos, la ausencia de escudo que encierre al blasón, y la colocación del escudo de armas del monarca por encima del propio de la ciudad.


José Alberto Vargas La Roche.



“(...) ya es preciso confesar que Maracaibo ni por un momento debe depender de Caracas (…) cada provincia (…)” tiene “(…) un interés igual para ocurrir a sus ramos y salir del abatimiento en que las habían tenido los siglos de hierro o las depravaciones de aquellos que con títulos de capitales, como Caracas, todo se lo absorbían y nada concedían a las pobres subalternas, a quienes miraban con desprecio, porque nunca consultaron sino su propio interés y el brillo de sus poseedores. Debe cesar este sistema y mejorarlo, para pasar al de oro de cada pueblo. Mi provincia busca el de su pertenencia y quiere ser restituida, si como es justo se lo merece (…)”14. José Domingo Rus y Ortega de Azarraullía, representante de la Provincia de Maracaibo ante las Cortes de Cádiz.








[1] Alcaldía de Maracaibo. Escudo del Municipio Maracaibo. En: http://www.alcaldiademaracaibo.gob.ve/index.php?option=com_content&view=article&id=198&Itemid=483

[2] Portal de Archivos Españoles: http://pares.mcu.es/ParesBusquedas/servlets/Control_servlet?accion=0

[3] Guerrero Matheus, Fernando. En la ciudad y el tiempo, Volumen 1. Banco de Fomento Regional Zulia, 1967, p. 389 (acceso digital únicamente a extracto).

[4] Ídem. Y Portillo, Julio y Rincón, Nerio. Momentos solemnes del Zulia en el siglo XX. Fundación Zuliana para la Cultura, 1995, p. 290 (acceso digital únicamente a extracto).

[5] Wikipedia. Pillars of Hercules. En: https://en.wikipedia.org/wiki/Pillars_of_Hercules

[6] Heráldica Hispánica, página web. LA EVOLUCIÓN DEL ESCUDO DE ESPAÑA DESDE LOS REYES CATÓLICOS HASTA EL ESTADO ESPAÑOL. Este artículo afirma lo siguiente: “Carlos I incorpora también las columnas de Hércules con la leyenda “Plus Ultra”, en representación del Imperio ultramarino, y rodea el escudo con el collar del Toisón de Oro, como soberano de dicha Orden”. En: http://www.heraldicahispanica.com/historiaescudo.htm

[7] La insigne orden del Toisón de Oro y su armorial ecuestre, página web. En: http://www.toison.com/historia.html

[8] Colección de los decretos y órdenes que han expedido las Cortes Generales y Extraordinarias desde 24 de febrero de 1813 hasta 14 de setiembre (sic) del mismo año, en que terminaron sus sesiones, Tomo IV. Madrid: Imprenta Nacional, 1820, pp. 15-16. En: https://books.google.co.ve/books?id=u5M9_fIvG18C&pg=PA15&lpg=PA15&dq=decreto+CCXXXVIII+21+marzo+1813&source=bl&ots=dKxOGi4_CD&sig=-NN_nFLB_Dh-TEA7_5H6Sq0pjbE&hl=es-419&sa=X&ved=0CCQQ6AEwAmoVChMIgcjwmeqBxwIVRpMeCh2VAwTZ#v=onepage&q&f=false

[9] Real Cédula de Carlos II de España, firmada por Francisco de Madrigal por mandato de aquel, del 31 de diciembre de 1676. En: http://pares.mcu.es/ParesBusquedas/servlets/ImageServlet?accion=41&txt_id_imagen=1&txt_rotar=0&txt_contraste=0&txt_zoom=10&appOrigen=&cabecera=N

[10] Maldonado Viloria, Zulimar. La representación americana en las Cortes de Cádiz y la lucha por la autonomía provincial: casos de Maracaibo y Tabasco, 1810-1814. Revista de Ciencias Sociales (RCS) Vol. VIII, No. 3, Octubre - Diciembre 2002, pp. 497-511, FACES – LUZ. En: http://produccioncientificaluz.org/index.php/rcs/article/viewFile/16097/16069

[11] Wikipedia. Escudo de Maracaibo. En: https://es.wikipedia.org/wiki/Escudo_de_Maracaibo

[12] En: http://pares.mcu.es/ParesBusquedas/servlets/Control_servlet?accion=3&txt_id_desc_ud=26237&fromagenda=N

[13] En: http://pares.mcu.es/ParesBusquedas/servlets/Control_servlet?accion=3&txt_id_desc_ud=25819&fromagenda=N

[14] Maldonado Viloria, Zulimar. Ibídem, pp. 505-506.

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